
También es posible producir llamas, chispas o calor capaces de prender la yesca mediante métodos más modernos como mediante el acero y pedernal, bloques de magnesio, binoculares y lentes de cámara. Las baterías de coche o de linterna también producen chispas cuando se cortocircuitan las terminales mediante un alambre.
Aunque las cerillas pueden a veces secarse al sol, un buen método de impermeabilizarlas es frotarlas contra el pelo o envolverlas en cera de vela. Un trozo de pedernal y acero producen chispas sin importar el clima. Virutas de un bloque de magnesio mezcladas con la yesca aumentan las posibilidades de que prenda.
Otros diseños llevan magnesio mezclado en el pedernal para obtener una chispa de mejor calidad.
Agentes químicos como el permanganato potásico mezclado con un anticongelante a base de glicol o azúcar también provocan fuego.
Fuente: “El último superviviente” de Bear Grylls.